Para empezar, pondremos los ajos a dorar en una cazuela. Cuando vayan tomando color añadiremos el pan y el pimentón. Lo rehogaremos durante unos minutos para posteriormente añadir el agua. Lo dejaremos hirviendo a fugo muy lento durante unas 2 horas.
Si viesemos que se está consumiendo demasiada agua añadiremos cuanta sea necesaria